Nacida en la República Dominicana, en un hogar humilde pero lleno de amor y comprensión. Desde muy pequeña tenía dos grandes metas: ser médico y ser cantante. En la Universidad Autónoma de Santo Domingo adquirió el título de Doctora en Medicina. Dedicada por completo a lograr esa meta, había dejado a un lado su otra meta: cantar.
En 1993 vino a residir a los Estados Unidos, dejando atrás a su familia, sus amigos, su carrera y sus pacientes. Por lo que comenzó a sentirse sola y triste. Era muy creyente en Dios desde niña, pero la tristeza por haber dejado atrás a su familia la hizo refugiarse en Dios más y más, aferrándose a Él, considerándolo su amigo, su compañero, su consolador, su refugio, su fortaleza, y Aquel que la sostenía cuando estaba a punto de caer.
Esto hizo que su relación con Dios se hiciera más estrecha cada día, por lo que el 7 de noviembre de 1993 aceptó a Jesús como su Señor y único Salvador. Entonces oró a su Padre Celestial y dijo: "Padre, Tú sabes que yo quería cantar para el mundo y no fue posible. Ahora quiero escribir y cantar para ti."
El Señor escuchó su oración. Hoy día ha escrito más de 200 canciones para alabar y glorificar el nombre del Señor. Durante varios años estuvo escribiendo, orando y esperando en el Señor, sabiendo que el mismo Dios que le había dado la habilidad de escribir canciones, le daría el privilegio de cantar para Él. Su sueño se hizo realidad: escribe y canta para el Señor. Para la gloria y honra de Su nombre ya ha grabado dos producciones musicales, y la tercera está en proceso de grabación.
Por 23 años fue miembro activa de la Iglesia Abundant Life en Syracuse, NY, donde nació su verdadera vocación por las misiones. Comenzó siendo parte de un ministerio llamado Loaves and Fishes, en el cual llevaban alimentos y la palabra de Dios a los más necesitados. Luego formó parte del grupo de misioneros de la iglesia. Con el transcurrir del tiempo fue ordenada al ministerio.
Sirve al Señor llevando el evangelio y el mensaje de salvación y sanidad a través de las naciones. El campo misionero es su pasión, y su mayor satisfacción es poder ir a las naciones y mostrar el amor al prójimo, extendiendo una pequeña ayuda; y lo más importante, llevando el mensaje de salvación, sanidad y liberación.
En un poco más de 20 años ha participado en 24 viajes misioneros. África, Ecuador, Honduras, Colombia, Haití, República Dominicana, Costa Rica y Estados Unidos son los países en los cuales a Dios le ha placido enviarla y usarla para la gloria y la honra de Su nombre.
Su placer es ver la mano de Dios obrando a través de ella para llevar sanidad a Su pueblo. Su responsabilidad es continuar dejándole saber a las naciones que, como Dios no cambia ni cambiará jamás, Él sigue salvando y sanando hoy día también.
Durante varios años había estado orando por personas enfermas que le pedían oración por sanidad, y veía cómo milagrosamente eran sanadas. Pero su ministerio de sanidad divina realmente comenzó en el año 2004, cuando en un viaje misionero a Kenia, África, Dios la usó grandemente y muchísimas personas fueron sanadas. Desde entonces no pierde ninguna oportunidad para orar y declarar sanidad divina al pueblo de Dios.
— María Lester